Tú tienes las respuestas. Nosotros te ayudamos a encontrarlas.

Coaching empresarial de verdad.

¿Qué es el coaching ejecutivo?

El coaching ejecutivo es un proceso por el cuál, los líderes de empresas, comprenden mejor sus retos y necesidades y trabajan cómo afrontarlos.

Los coaches de negocios suelen ser empresarios o ejecutivos expertos que conocen las palancas de negocio. En el intercambio que sucede durante el proceso de coaching, el coach utiliza dicha experiencia, para ayudar a otros dueños de negocios a alcanzar sus objetivos.

Contratar a un coach de negocios es similar a tener un socio con quien enriquecer la conversación, pero con un posicionamiento nada limitante. Tú acabas decidiendo.

Dentro del asesoramiento que se recibe durante el proceso de coaching, se pueden abordar temas de muy distinta índole, pero el foco inicial girará entorno a definir objetivos, diseñar estrategias para el crecimiento o afrontar un plan específico para dar la vuelta a una situación concreta.

Descubre los beneficios

¿Necesitas un coach? Si te lo preguntas seguramente la respuesta es "sí", pero no dejes de leer los beneficios de un proceso de coaching en nuestro dossier temático.

Motivos

¿Por qué contratar a un coach?

¿Crees que algo impide que tu empresa alcance todo su potencial? Si es así, puede que sea el momento de empezar un proceso de coaching, de encontrar un momento de reflexión.

Estas son tres señales que tenemos identificadas que motiva el inicio de un proceso de coaching:

Deseas delegar temas, pero no sabes cómo o a quién

En definitiva tú controlas el día a día y también el futuro. Te cuesta pensar que alguien lo hará como tú. Al mismo tiempo te das cuenta de que es un circulo vicioso y de que te autoimpones esas limitaciones. Si te has dado cuenta de esto, has recorrido mucho camino ya.

Sueles pensar, "Si resuelve este escollo, desbloqueo la situación"

Todos nos encontramos con puntos de bloqueo en algún momento sobre los que parecen girar todas nuestras decisiones. Un nuevo punto de vista, o un análisis guiado del mismo favorece una perspectiva diferente.

Crees que tu empresa podría funcionar mucho mejor

Pero no sabes cómo. Sabes que tienes un producto/servicio con respuesta en el mercado y sin embargo, los procesos u otras dificultades internas impiden que la empresa vaya al ritmo que le pide el mercado.

¿Con quién compartes tus proyectos?

Beneficios

¿Qué hace que el coaching para que valga la pena invertir tiempo, energía y dinero?

Muchos empresarios atribuyen su éxito, en parte a tener un excelente coach (¡también los deportistas!).

Tanto si te encuentras en la fase de puesta en marcha de una empresa como si has gestionado tu empresa durante décadas, puedes beneficiarse del coaching.

Con el coach adecuado, obtendrás claridad, definirás tu estrategia y le otorgaras el nivel de responsabilidad necesario para llevar tu negocio un paso más allá.

Un proceso de coaching ejecutivo tiene muchos beneficios.  Aquí te presentamos seis de las razones más importantes para solicitar ayuda externa.

Mejor si son ellos

Lo que dicen nuestros clientes

Cosas que debes saber

Algunas de las preguntas clave

En general, un coach empresarial ayudará a un ejecutivo con los objetivos de su negocio desde el presente: a dónde quiere llegar y cómo ir cubriendo los pasos para llegar ahí.

En un proceso de coaching no se dan consejos. Se trata de que el empresario, en este caso, a través de las preguntas que irá dirigiendo el coach vaya haciéndose su propia composición de lugar.

Un consultor de estrategia, por el contrario, tratará de ofrecer soluciones prácticas a un problema puntual. 

Ambos roles comparten conocimientos, dan consejos y crean planes. La diferencia principal está en que los coaches de negocio ayudan y guían, y los consultores pueden hacer parte del trabajo pesado en nombre de sus clientes.

El coaching y el mentoring son dos conceptos que suelen confundirse también  La mayor diferencia es que un mentor se enfoca en asesorar, mientras que un coach de negocios ayudará al propietario en la planificación de los objetivos, en su coherencia y, más importante si cabe, su compromiso en el cumplimiento de lo que ellos mismos se han propuesto.

De acuerdo con una encuesta interna realizada por TAB – The Alternative Board, a nivel internacional, las cualidades más valoradas en un coach de negocios, son: conocimiento, estilo y filosofía de coaching, carácter e integridad, áreas de especialización, experiencia y confianza.

Los encuestados también esperan que los coaches hagan las preguntas correctas, se enfoquen en cambios concretos y medibles, realicen una evaluación exhaustiva de la empresa y aborden los problemas difíciles.

Un coach TAB, es un coach ejecutivo especializado en empresarios o propietarios de negocio.

Su principal cometido es ayudar al empresario a aclarar la visión de su negocio y, entender cómo esta visión encaja con sus objetivos personales.

Esto permite que el propietario comprenda el impacto que tendrá en su vida alcanzar esos objetivos. Si un objetivo comercial no está alienado con las expectativas personales del empresario, es poco probable que lo persiga con pasión o que lo consiga.

Por tanto, después de aclarar la visión del propietario de la empresa, el coach le ayudará a priorizar los diversos objetivos. Como fruto de este análisis puede verse  qué elementos son solo tareas y cuáles son objetivos a largo plazo.

A partir de ahí, se exploran las estrategias a determinar para conseguir los resultados esperados.

El día a día es es complejo y los problemas acuciantes. Como dice el dicho “los árboles no dejan ver el bosque”. Como observadores externos, los coaches ejecutivos de TAB pueden aportar una visión más objetiva sobre los problemas internos y externos de una empresa. Si no objetiva, al menos sí diferente.

Pueden ayudar a un propietario a comprender mejor lo que puede necesitar cambiar y, por tanto, guiar a los propietarios en la elaboración de un plan viable para crear los resultados deseados.

Como la clave es la consecución de los resultados planificados, el coach también guiará al empresario en la creación de indicadores clave de rendimiento (KPI) o métricas mediante las cuales medir el éxito. Los KPI permiten a un coach realizar un seguimiento del progreso del empresario, que es algo que el propietario de una empresa podría obviar si está solo.

La revisión del estado del plan es una parte fundamental del proceso de coaching empresarial. Un coach de ejecutivo normalmente se reúne con su cliente con regularidad, ya sea semanal o mensualmente, para comprobar que los compromisos asumidos durante las sesiones de coaching anteriores, se van cumpliendo y ayudar con las posibles interferencias sucedidas.

Una vez más, un coach no es un consultor. No hará el trabajo por ti.  En cambio, te mantendrá enfocado en el resultado final y te recordarán por qué es importante. Te motivarán a cumplir tus compromisos, hará de abogado del diablo y será tu espejo, en el que podrás observar tus puntos ciegos personales y profesionales.

Lo más probable es que un coach ejecutivo se centre en ayudar al empresario a desarrollar sus habilidades “soft” tales como la comunicación, la flexibilidad, el liderazgo, la resolución de problemas y la gestión del tiempo.

Las habilidades “hard”, por otro lado, son competencias técnicas cuantificables. Entre ellas se incluyen cosas como el dominio del idioma o la tecnología. Este tipo de habilidades son las que generalmente aprenden en escuelas, programas de certificación o master. En TAB oferecemos igualmente formación en áreas “hard” que consideramos esenciales para líderes de empresas del siglo XXI. Sin embargo, no están directamente relacionadas con el proceso de coaching. 

Esta distinción entre habilidades duras (“hard”) y blandas (“soft”) es importante en lo que respecta al coaching.

Sobresalir en habilidades “soft” es lo que distingue a los líderes de los implementadores.

Es muy probable que un empresario sea más débil en las habilidades “soft”. Sobre todo si comenzó como empleado, desde abajo, sin haber tenido la oportunidad de aprender a administrar y liderar.

Trabajar con un coach ejecutivo para mejorar las habilidades “soft” te ayudará a asumir plenamente el rol de CEO. En lugar de trabajar en tu empresa, como un empleado más, aprenderás a trabajar en ella, como el CEO visionario.

Lidera tu presente para cambiar tu futuro.

No te pongas excusas. Empieza ahora.